Grupo de ciclistas llegando a meta en pelotón cerrado disputando las primeras posiciones

Si alguna vez has mirado las cuotas del ganador de etapa en un gran tour y has pensado que necesitarías un milagro para acertar entre treinta posibles candidatos, las apuestas each way existen exactamente para ti. Este formato te permite ganar dinero no solo si tu corredor cruza primero la meta, sino también si termina entre los primeros puestos. Es, en esencia, una doble apuesta: una al ganador y otra a que tu selección se coloque.

El each way es un formato heredado de las carreras de caballos que encaja sorprendentemente bien con el ciclismo. En un deporte donde las cuotas del favorito rara vez bajan de 4.00 y donde un corredor puede terminar segundo por centímetros, cobrar por un puesto de colocado transforma la ecuación de riesgo. No se trata de conformarse con menos, sino de jugar con la probabilidad a tu favor.

Lo que vamos a ver aquí es cómo funciona el mecanismo exacto, cómo calcular si una apuesta each way tiene sentido matemático y en qué situaciones el formato brilla con más fuerza. Porque no siempre conviene apostar each way, y saber cuándo sí y cuándo no marca la diferencia entre un apostador que entiende sus herramientas y uno que las usa a ciegas.

Cómo funciona exactamente una apuesta each way

Una apuesta each way se compone de dos apuestas separadas del mismo importe. Si apuestas 10 euros each way, estás apostando en realidad 20 euros: 10 al ganador y 10 a que tu corredor se coloque. Las condiciones de colocación las define la casa de apuestas y suelen ser top 3, top 4 o top 5, dependiendo del número de participantes y del mercado.

La parte de ganador se paga a la cuota completa. La parte de colocado se paga a una fracción de esa cuota, habitualmente un cuarto o un quinto. Si la cuota de tu corredor es 20.00 y las condiciones son 1/4 de la cuota para los cinco primeros, un colocado te pagaría a 5.00. Si además gana, cobras ambas partes: la cuota completa de 20.00 más el colocado a 5.00, sobre tus respectivas apuestas de 10 euros cada una.

Entender esta mecánica es crucial porque no todas las cuotas generan valor en formato each way. Una cuota de 3.00 con condiciones de 1/4 para top 3 te pagaría el colocado a apenas 0.75, lo que significa que perderías dinero incluso acertando el colocado. El each way solo tiene sentido con cuotas lo suficientemente altas como para que la fracción de colocado supere tu inversión total. Como regla general, empieza a ser interesante a partir de cuotas de 8.00 o superiores con condiciones de 1/4 top 5.

Cálculo del beneficio esperado: la matemática que necesitas

Calcular si una apuesta each way es rentable requiere estimar dos probabilidades: la de que tu corredor gane y la de que se coloque sin ganar. La suma de ambas te da la probabilidad total de cobrar algo, pero el beneficio esperado depende de las cuotas específicas y las condiciones de colocado.

Supongamos un ejemplo concreto. Tu corredor cotiza a 15.00, las condiciones son 1/4 de la cuota para top 5, y apuestas 10 euros each way, es decir, 20 euros en total. Si gana, cobras 150 euros por la parte de ganador más 37,50 por el colocado, un total de 187,50 euros con un beneficio neto de 167,50. Si queda entre segundo y quinto, cobras solo los 37,50 del colocado, con una pérdida neta de -12,50 respecto a tu inversión total. Si queda sexto o peor, pierdes los 20 euros completos.

Para que la apuesta tenga expectativa positiva a largo plazo, necesitas que la combinación ponderada de estos escenarios sea positiva. Si estimas que tu corredor tiene un 10% de probabilidad de ganar y un 25% adicional de colocarse entre segundo y quinto, el cálculo sería: (0,10 x 167,50) + (0,25 x (-12,50)) + (0,65 x (-20)) = 16,75 – 3,125 – 13 = +0,625 euros de expectativa por apuesta. Positiva, aunque ajustada. Si la probabilidad de colocado sube al 30%, la expectativa mejora considerablemente.

Este tipo de cálculo no necesitas hacerlo con precisión de laboratorio cada vez, pero sí deberías tener una intuición entrenada. La pregunta clave siempre es: dada la cuota y las condiciones, ¿mi estimación de probabilidad de colocado es lo bastante alta como para compensar las veces que pierdo todo? Si la respuesta es sí, tienes una apuesta each way con valor.

Cuándo el each way brilla y cuándo es una trampa

El each way alcanza su máximo potencial en etapas con un campo abierto de candidatos. Los sprints masivos con ocho o diez velocistas capaces de ganar son el terreno ideal: las cuotas de cada sprinter suelen oscilar entre 6.00 y 15.00, y la probabilidad de que tu elegido termine entre los cinco primeros es alta si tiene un tren competente. En estos escenarios, la parte de colocado actúa como un seguro que cobra con frecuencia suficiente para compensar las apuestas fallidas.

Las etapas de media montaña con final en grupo reducido también ofrecen buenas oportunidades each way. Cuando se espera que lleguen entre quince y veinticinco corredores juntos al final y varios de ellos tienen opciones reales de disputar la victoria, las cuotas se dispersan y las condiciones de colocado se amplían. Es en este tipo de finales donde un corredor con buen remate en cuesta puede no ganar pero colocarse con regularidad suficiente para que el each way sea rentable a lo largo de una vuelta completa.

Por el contrario, el each way pierde sentido en contrarrelojes y finales en alto con un favorito claro. Si un corredor domina con cuota de 2.50 y los demás están a 8.00 o más, la probabilidad de que tu selección alternativa se coloque baja drásticamente porque el favorito va a ocupar uno de esos puestos casi con seguridad. Además, en etapas donde solo cinco o seis corredores tienen opciones reales, las condiciones de colocado suelen estrecharse a top 3, lo que reduce el margen. Reconocer cuándo el each way no es tu formato te ahorra dinero con la misma eficacia que saber cuándo sí lo es.

El perfil del corredor each way: consistencia sobre explosividad

No todos los ciclistas son buenos candidatos para apuestas each way. El corredor ideal para este formato no es necesariamente el más rápido ni el más fuerte, sino el más consistente. Buscas a alguien que termine entre los cinco primeros con frecuencia, no al que gana una vez y desaparece las siguientes cuatro etapas.

En el pelotón actual, hay sprinters que rara vez ganan pero casi siempre están entre los primeros cinco. Son corredores con un buen remate pero sin el tren de lanzamiento que tienen los grandes velocistas, o que pierden ligeramente en velocidad punta pero compensan con posicionamiento. Estos perfiles son oro para el each way: sus cuotas de ganador son altas porque el mercado no los ve como vencedores probables, pero su tasa de colocación es superior a lo que sugieren esas cuotas.

En montaña, el equivalente es el escalador que siempre termina en el grupo de favoritos pero rara vez tiene la punta para atacar en el último kilómetro. Estos corredores suelen cotizar entre 15.00 y 30.00 como ganadores, pero su probabilidad de terminar en top 5 es desproporcionadamente alta respecto a su cuota. Identificarlos requiere seguir las carreras con atención durante toda la temporada, no solo mirar los resultados del último mes. La consistencia se construye sobre meses de forma, no sobre un destello puntual.

El secreto que los sprints masivos esconden para el apostador each way

Hay un fenómeno en los sprints masivos que los apostadores each way pueden explotar y que pasa desapercibido para la mayoría. Cuando un velocista dominante se retira de la carrera por caída o abandono, las cuotas del resto de sprinters se ajustan para reflejar su nueva probabilidad de ganar. Pero la probabilidad de colocado de los demás también sube, y esa parte del ajuste suele llegar con retraso o directamente no llega en las condiciones each way.

Este desfase crea una ventana de valor. Si el sprinter favorito abandona la noche antes de una etapa llana, los corredores que cotizaban a 10.00 pueden bajar a 7.00 como ganadores, pero sus opciones de top 5 han mejorado más de lo que la nueva cuota refleja en la fracción de colocado. El each way sobre estos corredores en las horas posteriores a un abandono relevante es una de las apuestas más consistentemente rentables que ofrece el ciclismo.

La clave está en monitorizar los abandonos y las consecuencias tácticas que generan en el pelotón. Un equipo que pierde a su sprinter principal puede liberar a sus gregarios para la escapada, alterando la dinámica de la etapa siguiente. Estos efectos en cadena no se reflejan en las cuotas con la velocidad necesaria, y el apostador each way que los anticipa tiene una ventaja estructural sobre el mercado. No es especulación: es información pública que simplemente requiere estar atento y actuar antes de que las cuotas se corrijan.